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El Capital de Karl Marx: Resumen Completo y Análisis

Descubre el resumen completo de El Capital de Karl Marx: teoría del valor, plusvalía, acumulación originaria y mucho más. Los tres tomos explicados de forma clara.

11 min de lectura2043 palabras

Introducción: la obra que cambió la historia del pensamiento económico

Pocas obras han ejercido una influencia tan profunda y duradera sobre la historia de las ideas como El Capital (Das Kapital) de Karl Marx. Publicado por primera vez en 1867, este tratado monumental constituye el análisis más riguroso y exhaustivo jamás emprendido sobre el funcionamiento interno del sistema capitalista. No se trata simplemente de un libro de economía: es una obra que fusiona filosofía, historia, sociología y economía política en un marco teórico que sigue generando debate más de 150 años después.

El Capital se compone de tres tomos. Solo el primero fue publicado en vida de Marx; los dos restantes fueron editados póstumamente por su colaborador Friedrich Engels a partir de los manuscritos inacabados. Juntos, los tres volúmenes suman más de 2.500 páginas de análisis denso, detallado y, en muchos pasajes, sorprendentemente vigente.

En este artículo ofrecemos un resumen completo de los tres tomos, explicamos los conceptos fundamentales de la obra y analizamos su legado en el pensamiento económico y político contemporáneo.

Contexto histórico: la Inglaterra industrial del siglo XIX

Para comprender El Capital es imprescindible situarlo en su contexto. Marx escribió la mayor parte de la obra en Londres, donde vivió exiliado desde 1849. La Inglaterra de mediados del siglo XIX era el epicentro de la Revolución Industrial: fábricas textiles, minas de carbón, jornadas laborales de 14 o 16 horas, trabajo infantil y una miseria obrera que contrastaba violentamente con la riqueza acumulada por la burguesía industrial.

Marx pasó años enteros en la sala de lectura del Museo Británico, estudiando informes de inspectores de fábrica, datos estadísticos, tratados de economía política y la historia del comercio mundial. El Capital no es una obra escrita desde la abstracción: está repleta de datos empíricos, testimonios y referencias a la realidad concreta de la explotación laboral.

El contexto intelectual también es relevante. Marx dialogaba --y polemizaba-- con los economistas clásicos: Adam Smith, David Ricardo, Thomas Malthus y John Stuart Mill. Aceptó muchos de sus descubrimientos, pero los llevó a conclusiones radicalmente diferentes. Donde Ricardo veía leyes naturales de la economía, Marx veía relaciones sociales históricamente determinadas y, por tanto, transformables.

Resumen del Tomo I: El proceso de producción del capital

El primer tomo es el más conocido y el único que Marx consideró terminado. Se publicó en Hamburgo en 1867 y contiene el núcleo de su teoría económica.

La mercancía y el valor

El Capital comienza con un análisis de la mercancía, la forma elemental de la riqueza en las sociedades capitalistas. Toda mercancía posee un doble carácter: un valor de uso (su utilidad concreta) y un valor de cambio (la proporción en que se intercambia por otras mercancías).

"La riqueza de las sociedades en las que domina el modo de producción capitalista se presenta como un enorme cúmulo de mercancías." -- Karl Marx, El Capital, Tomo I, capítulo 1

Marx argumenta que el valor de una mercancía está determinado por el tiempo de trabajo socialmente necesario para producirla. Esta es la célebre teoría del valor-trabajo, heredada de Ricardo pero reformulada de manera decisiva. Para profundizar en este concepto, consulta nuestro artículo sobre la plusvalía explicada.

El fetichismo de la mercancía

Uno de los pasajes más célebres del Tomo I es la sección sobre el fetichismo de la mercancía. Marx describe cómo las relaciones sociales entre personas (los trabajadores que producen las cosas) aparecen, en el mercado, como relaciones entre cosas. Los productos del trabajo humano adquieren una existencia aparentemente autónoma, como si tuvieran propiedades mágicas inherentes. El precio de una mercancía parece ser una cualidad natural del objeto, cuando en realidad expresa una relación social.

La plusvalía: el secreto de la explotación capitalista

El concepto central de todo El Capital es la plusvalía (Mehrwert). Marx distingue entre la fuerza de trabajo (la capacidad de trabajar, que el obrero vende al capitalista) y el trabajo (la actividad productiva misma).

El obrero vende su fuerza de trabajo por un salario que equivale al coste de su reproducción (alimentación, vivienda, vestido, formación de nuevos trabajadores). Pero durante la jornada laboral produce un valor superior al de su salario. Esa diferencia entre el valor producido y el salario pagado es la plusvalía, que el capitalista se apropia.

"El capital es trabajo muerto que, semejante al vampiro, solo se anima chupando trabajo vivo, y cuanto más chupa, más vive." -- Karl Marx, El Capital, Tomo I, capítulo 10

Marx distingue dos formas de aumentar la plusvalía:

  • Plusvalía absoluta: alargar la jornada laboral o intensificar el ritmo de trabajo.
  • Plusvalía relativa: reducir el tiempo de trabajo necesario mediante innovaciones tecnológicas que abaratan los bienes de consumo del obrero.

La acumulación originaria

En los capítulos finales del Tomo I, Marx aborda la acumulación originaria (ursprüngliche Akkumulation): el proceso histórico mediante el cual se crearon las condiciones previas del capitalismo. Lejos de ser un proceso pacífico de ahorro y laboriosidad --como pretendían los economistas clásicos--, la acumulación originaria fue un proceso violento de expropiación: cercamientos de tierras comunales, colonialismo, esclavismo, legislación sanguinaria contra los vagabundos y desempleados.

"El capital viene al mundo chorreando sangre y lodo por todos los poros, desde la cabeza a los pies." -- Karl Marx, El Capital, Tomo I, capítulo 24

Resumen del Tomo II: El proceso de circulación del capital

El segundo tomo, publicado por Engels en 1885, analiza cómo el capital circula y se reproduce. Es el volumen más técnico y el menos leído de los tres, pero resulta esencial para comprender la dinámica global del sistema.

Los ciclos del capital

Marx describe tres ciclos o formas funcionales del capital:

  1. Capital-dinero (D): el capitalista invierte dinero.
  2. Capital-productivo (P): ese dinero se convierte en medios de producción y fuerza de trabajo.
  3. Capital-mercancía (M'): el proceso productivo genera mercancías con un valor superior al invertido.

El ciclo completo se representa como D - M ... P ... M' - D', donde D' es mayor que D. La diferencia es la plusvalía realizada.

Tiempo de circulación y rotación

Marx analiza cómo el tiempo de circulación --el periodo en que el capital no está produciendo, sino vendiéndose o comprándose-- afecta a la tasa de ganancia. Cuanto más rápido rota el capital, mayor es la masa de plusvalía extraída en un periodo dado. Este análisis anticipó cuestiones centrales de la logística y la gestión empresarial modernas.

Los esquemas de reproducción

La sección más importante del Tomo II presenta los esquemas de reproducción, modelos abstractos que muestran las condiciones de equilibrio para que la economía capitalista se reproduzca. Marx distingue entre la reproducción simple (el sistema se mantiene en la misma escala) y la reproducción ampliada (parte de la plusvalía se reinvierte para expandir la producción).

Estos esquemas demuestran que el equilibrio del sistema es frágil y que las crisis de sobreproducción no son anomalías, sino tendencias inherentes al modo de producción capitalista.

Resumen del Tomo III: El proceso global de la producción capitalista

El tercer tomo, publicado por Engels en 1894, aborda el nivel más concreto del análisis: cómo las leyes descubiertas en los tomos anteriores se manifiestan en la superficie de la economía, es decir, en los fenómenos observables del mercado.

La tasa de ganancia y su tendencia decreciente

Marx formula aquí la célebre ley de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia. A medida que la competencia obliga a los capitalistas a invertir cada vez más en maquinaria y tecnología (capital constante) en relación con la fuerza de trabajo (capital variable), la tasa de ganancia tiende a disminuir, puesto que solo el trabajo vivo genera plusvalía.

Esta ley no implica un descenso lineal e inevitable: Marx identificó diversas contratendencias (aumento de la explotación, abaratamiento de los elementos del capital constante, comercio exterior, expansión del mercado). El resultado es un proceso contradictorio que genera crisis periódicas.

El capital comercial y el capital financiero

El Tomo III también analiza cómo la plusvalía generada en la producción se distribuye entre distintas fracciones del capital: ganancia industrial, ganancia comercial, interés y renta de la tierra. Marx muestra que los comerciantes y los banqueros no crean valor, sino que se apropian de una parte de la plusvalía generada en la esfera productiva.

La renta de la tierra

Los capítulos sobre la renta de la tierra extienden el análisis al sector agrario, mostrando cómo la propiedad privada de la tierra permite a los terratenientes extraer un ingreso (renta) sin participar en la producción. Marx distingue la renta diferencial (derivada de la desigual fertilidad o ubicación de las tierras) de la renta absoluta (derivada del monopolio de la propiedad territorial).

Conceptos clave de El Capital

Teoría del valor-trabajo

El valor de las mercancías está determinado por el tiempo de trabajo socialmente necesario para producirlas. Esta teoría es la base de todo el edificio teórico de El Capital y la clave para entender la plusvalía. Para una explicación más detallada, visita nuestra guía sobre qué es el marxismo.

Plusvalía

La diferencia entre el valor producido por el trabajador y el salario que recibe. Es la fuente de la ganancia capitalista y el fundamento de lo que Marx denomina explotación. Puedes explorar este concepto en profundidad en la plusvalía explicada.

Composición orgánica del capital

La relación entre el capital constante (maquinaria, materias primas) y el capital variable (salarios). Su aumento progresivo es el motor de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia.

Acumulación y concentración

El Capital describe cómo la competencia conduce a la concentración (crecimiento de los capitales individuales) y la centralización (fusión de capitales mediante quiebras, absorciones y crédito). La tendencia histórica es hacia un número cada vez menor de capitalistas cada vez más poderosos, una predicción que el siglo XXI ha confirmado de manera espectacular.

Ejército industrial de reserva

Marx denomina así al conjunto de trabajadores desempleados o subempleados cuya existencia mantiene los salarios bajos y disciplina a la clase obrera. El paro no es un accidente del sistema, sino una condición funcional para su reproducción.

Cómo leer El Capital: recomendaciones prácticas

El Capital no es una lectura fácil, pero tampoco es inaccesible. Algunas recomendaciones:

  1. Empieza por el Tomo I: es el más importante y el único que Marx terminó. Los capítulos 1 a 3 son los más abstractos; si resultan difíciles, se puede comenzar por el capítulo 10 (la jornada laboral) y volver después al inicio.
  2. Usa una guía de lectura: la guía de Althusser es un clásico que propone un orden alternativo de lectura.
  3. Lee con lápiz: subraya, anota, discute. El Capital es una obra que exige lectura activa.
  4. No te saltes los ejemplos: las ilustraciones empíricas (informes de fábrica, datos estadísticos) son parte esencial del argumento.
  5. Complementa con los Tomos II y III: aunque menos accesibles, completan el análisis de manera fundamental.

Legado y vigencia de El Capital

La influencia de El Capital ha sido inmensa y multidireccional. En el ámbito político, inspiró movimientos revolucionarios en todo el mundo. En el académico, fundó tradiciones de investigación en economía, sociología, historia y filosofía que siguen activas.

Pero más allá de las adhesiones o rechazos ideológicos, muchas de las categorías de El Capital siguen siendo herramientas analíticas indispensables: la mercantilización de esferas cada vez mayores de la vida social, la tendencia a la concentración empresarial, las crisis financieras recurrentes, la precarización del trabajo, la tensión entre automatización y empleo. Obras contemporáneas como El capital en el siglo XXI de Thomas Piketty retoman, desde marcos teóricos diferentes, preguntas que Marx formuló por primera vez en estas páginas.

Conclusión

El Capital no es solo una crítica del capitalismo del siglo XIX: es un método de análisis de las relaciones económicas y sociales que sigue produciendo conocimiento. Leerlo hoy no es un ejercicio de nostalgia ideológica, sino una forma de equiparse con herramientas conceptuales para pensar un mundo que, en muchos aspectos, se parece más al descrito por Marx de lo que nos gustaría admitir.

Ya sea que busques comprender la economía contemporánea, estudiar filosofía política o simplemente entender una de las obras más citadas de la historia, El Capital merece un lugar en tu biblioteca y en tu formación intelectual.

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